¿Por qué es tan difícil para el estudiante encontrar prácticas de empresa de ilustración?

Las prácticas de empresa de los estudiantes de ilustración, ¿por qué son tan complicadas de encontrar? Los estudiantes del Ciclo Formativo de Grado Superior en Ilustración, al final de su último curso, deben enfrentarse a una fase de prácticas en empresas. Esto también ocurre en otras enseñanzas similares y también en niveles educativos diferentes tanto públicos como privados (Grados, Máster, etc…). Si conoces la profesión de la ilustración sabrás que un ilustrador, generalmente, es un profesional freelance que trabaja por cuenta propia. ¿Cómo se plantean las prácticas para los estudiantes de ilustración? ¿dónde se realizan?

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En España existen unos estudios formales para obtener un título en ilustración.
Estos estudios de ilustración están incluídos en lo que se llama Enseñanzas Artísticas Profesionales (equivalentes al título de Técnico en FP, si esto se conoce más). Las Enseñanzas Artísticas no son muy conocidas, pese a ser enseñanza pública. Su aparente complejidad, la variedad de modalidades, la poca publicidad que hacemos desde las Escuelas de Arte, etc. hacen que sean unos estudios muy desconocidos.

Las Enseñanzas Artísticas Profesionales de ilustración se estructuran en un Ciclo Formativo de Grado Superior de dos cursos académicos de duración. Hay una serie de asignaturas o módulos en el primer curso (32 semanas) y otras en el segundo curso pero sólo hasta el mes de abril (24 semanas), ya que después el alumno debe hacer un “Proyecto Integrado” y una Fase de Formación Práctica en Empresas, Estudios o Talleres (8 semanas). Si no conocéis estos estudios y/o queréis saber dónde se imparten, echad un ojo al artículo “¿Dónde estudiar ilustración en España?”.

Esta estructura es nueva desde el curso pasado y, personalmente, me parece que es muy negativa ya que entre otras cosas, en ese último curso el alumno deberá compaginar la fase de Prácticas en empresas, con el módulo de “Proyecto Integrado”, algo que no ocurría con la anterior normativa, cuando primero se hacían las prácticas y después se realizaba el Proyecto Final. Era más coherente, permitía una mejor organización y dejaba tiempo al alumno para que pudiera hacer un proyecto final de calidad.

El número de horas dedicadas a las prácticas varía en función de la comunidad autónoma (siendo el mínimo 50 horas), y nos encontramos con una gran variedad de horas dedicadas a las prácticas en empresas. Por ejemplo, en la Comunidad de Madrid son 50 horas, en Castilla La Mancha 100 horas, en la Comunidad Valenciana y Andalucía 150 horas, en Castilla y León 160 horas, en Cataluña 280 horas… Realmente hay una gran disparidad de criterios entre las distintas regiones.

Por otro lado y a nivel de organización, cuantas menos horas se dediquen a las prácticas en empresas, más tiempo se dedicará al módulo de “Proyecto Integrado”, un módulo, a mi parecer, de más interés que el de las prácticas para este ciclo formativo, ya que permitirá al alumno tener un trabajo que poder mostrar a editoriales o empresas que pudieran comercializarlo. Forma parte de su book.

Las prácticas en empresas buscan completar la formación del alumnado y acercar a este al mundo laboral y permitir su participación en los procesos y flujos de trabajo reales, al menos es lo que ocurre en FP, pero ¿ese planteamiento es también válido para las enseñanzas artísticas profesionales? El 90% de los ilustradores (me acabo de inventar el dato) son autónomos y trabajan en la soledad de su casa, junto a su gato o en un estudio compartido (ahí al menos tienen contacto con otros compañeros). El día a día de un ilustrador profesional es muy solitario y el trabajo se ameniza gracias a la ventana que ofrece internet. Sitios como Facebook, Pinterest, Google Imágenes y Spotify son los compañeros de trabajo de un ilustrador. Y esto no es que sea malo, es que es así.

La normativa que regula las prácticas indica que son “Prácticas en empresas, talleres o estudios” pero no plantea la posibilidad del trabajo autónomo, freelance o trabajo remoto, y esa podría ser una opción más realista, ya que permitiría al alumno acercarse a su futura realidad profesional, donde la organización y la autodisciplina es una de las cosas más importantes que debe aprender, si no lo ha aprendido ya durante el curso.

No os podéis hacer una idea de lo complicado que es encontrar empresas que puedan hacerse cargo de la formación en prácticas de los alumnos de ilustración. Es un trabajo que recae en el tutor de prácticas del ciclo formativo que, año tras año, se desespera para encontrar nuevas empresas y reza, año tras año, para que ninguna empresa con la que hay convenio deje su actividad. Cada escuela firma convenios con empresas cercanas, pero en provincias pequeñas es muy difícil encontrarlas. Cada vez más se pide a los alumnos que si tienen interés en alguna empresa en concreto, que la busquen por su cuenta, y que si conocen alguna, aunque sea fuera de la provincia o fuera de la comunidad autónoma, desde las Escuelas acudiremos raudos y veloces a firmar con ellos el convenio de colaboración.

Entonces, ¿en qué empresa puede hacer sus prácticas un estudiante de ilustración? Al final los alumnos realizan sus prácticas en imprentas (donde se dedican a maquetar o al diseño editorial), empresas de rotulación (diseñando), en el periódico local (maquetando), agencias de diseño (diseñando papelería, tarjetas…). Es realmente difícil hacer prácticas específicas de ilustración en empresas. Los alumnos llegan a las empresas esperando ilustrar algo y deben conformarse, a veces, con ver de cerca cómo funciona una imprenta.

Hay sectores que tal vez requieran de los conocimientos de los nuevos ilustradores que salen de las escuelas, me refiero al sector de la animación o de la industria cultural de los videojuegos, donde se necesitan ilustradores que diseñen personajes o fondos… Las agencias de publicidad o empresas de creación de aplicaciones para dispositivos móviles…. (¡mirad vuestro móvil o tableta y observad la cantidad de ilustraciones, iconos o gráficos que aparecen en ellos!), son sectores que también requieren de los servicios de ilustradores y que, tal vez, por el volumen de trabajo que generan, son de los pocos que pueden contar con ilustradores dentro de sus plantillas.

Uno de los grandes problemas que se generan con la presencia de un estudiante de ilustración en prácticas es que a la gente se le olvida que un ilustrador es un autor, y su trabajo genera derechos de autor, y aquí ya nos metemos con grandes diferencias con respecto a otro tipo de enseñanzas como la FP o algunos Grados Universitarios, por lo que que un ilustrador entre en la plantilla de una empresa puede generar ciertos conflictos con respecto a la autoría de su trabajo. ¿De quién es el trabajo, del ilustrador o de la empresa? ¿Puede la empresa apropiarse de un trabajo de un alumno en prácticas? ¿De quién es ese trabajo? Ese es uno de los grandes peligros de esta fase, ya que los alumnos realizarán trabajos de autoría para unas empresas cuya relación se acabará al cumplir el período de prácticas y dispondrán de trabajos originales por los que seguramente el estudiante no percibirá nada. En los convenios de colaboración entre escuelas de arte y empresas, que es el documento oficial que une al estudiante y a la empresa, no se indica nada al respecto y debería ser ese documento donde debería formalizarse este asunto. Es un tema más complejo del que parece. Algunas empresas del sector de la animación o los videojuegos, más acostumbradas al trabajo colaborativo, contemplan la figura de la obra en colaboración u obra colectiva, regulada por la Ley de Propiedad Intelectual.

De todos modos, hagan las prácticas en un tipo de empresa u otro, al final salen contentos de haber tenido contacto con una realidad laboral diferente. Para algunos, la mayoría, es la primera vez que entran en una empresa y conocen el funcionamiento de una estructura donde hay uno o varios jefes, compañeros, departamentos, clientes, facturas, compras, ventas… aunque no ilustren y se dediquen al diseño gráfico que, por otra parte, es un campo poco desarrollado en el ciclo formativo y que pueden cultivar en la propia empresa. Siempre se aprende algo. De eso estamos todos seguros.

Me gustaría que este artículo sirviera para recibir impresiones de distintos puntos de vista. Si eres estudiante de ilustración, empresa, docente… Si has tenido ya la experiencia de hacer prácticas como ilustrador, escríbenos y cuéntanos qué tal. Si eres empresa dinos cómo ha sido incluir a un ilustrador en el equipo… Al final nuestra intención sacando este tema es el de conocer la realidad de todos los que tenéis que pasar por esa experiencia para ver de qué manera se podría mejorar. Así que escríbenos un mail y comparte tu historia. Y nosotros la sumaremos a este artículo.

*Artículo escrito por Alberto Albarrán. www.albertoalbarran.wordpress.com @AlbertoAlbarran

Experiencias personales:

“He leido el artículo sobre lo complicado que es encontrar prácticas sobre ilustración y al final pides experiencias. A ver si la mía puede contribuir en algo.

Me llamo L.T. y de 2007 a 2009 cursé el C.S. en Ilustración en Coruña. Las experiencias vividas durante esos dos años no las borraría por nada del mundo pero en lo relacionado al ciclo en si y a su formación tengo que decir que fue muy deficiente. En 1º parecía un chiste, casi no hacíamos nada y en 2º un ritmo frenético y mucho más enfocado pero aún así no puedo decir que al salir del ciclo me sintiera preparada como para saltar al mundo profesional. Yo era consciente de que la calidad de mis trabajos podía mejorar mucho más. No puedo echarle la culpa del todo al ciclo ya que cada alumno evoluciona a diferente ritmo pero sí que puedo decir que me mosquea bastante que en un ciclo de formación profesional de ilustración no imparta clase ningún ilustrador que nos muestre de primera mano lo que es el mundo profesional.

En cuanto a las prácticas del ciclo, yo no tenía ni idea de cómo buscarme una empresa para hacerlas y dejé que la escuela me asiganara una. Acabé en una empresa de diseño gráfico en la que me mandaron hacer un marcapáginas, unas postales navideñas individualizadas para sus clientes (estábamos en abril, pero ya aprovechaban que yo estaba allí y se lo hacía gratis), relicé varios bocetos para la mascota de una web que al final se quedó en nada… Esto es lo que se les ocurrió mandarme hacer pero cuando ya no sabían que mandarme, el jefe, me dio una foto de una cocina y me dijo que le cambiara la distribución de los elementos con photoshop (era una cocina que le iban a poner en casa a su madre), hubo un día que me puso a archivar pegatinas. Sin comentarios. A ver, en general fueron agradables conmigo y me sirvió para ver lo que era cumplir un horario de empresa y estar en un entorno laboral pero los encargos que me hacían no eran para nada lo que me esperaba. Tal vez iba con expectativas muy altas y me di de morros con la realidad. No sé. Pero esta fue mi experiencia así a grandes rasgos.

Tengo compañeros que estuvieron en imprentas, a otros les firmaron las prácticas sin más (sin hacer las prácticas realmente), una compañera estuvo en inditex y me dijo que la explotaban….
Bueno, esta fue mi experiencia en el ciclo y al año siguiente empecé con el Grado en Bellas Artes. En la carrera no se toca nada de ilustración lo que me parece un terrible error. Todo es mucho más enfocado al concepto, al porqué de las cosas, por qué haces esto y no aquello, aprende un poco de todo pero nada bien bien, referentes referentes y más referentes, experimenta…. Muy variado pero nada de concretar y explayarte en algo. Esto fue en mi facultad, no sé en las demás. Por lo que me dicen cada facultad es de su padre y de su madre así que de querer especializarte en algo en concreto hay que ver muy bien cual es la facultad que eliges, no solo que carrera eliges. Cosa que cuando empiezas no sabes y vas a la que está más cerca de casa por lo general. No sé. Me parece todo un poco caótico.

Al acabar la carrera he hecho varios cursos relacionados y he decidido enfocarme definitivamente a la ilustración. Desde que acabé el ciclo hasta ahora noto que la calidad de mis trabajos ha mejorado mucho y eso que durante la carrera no he tocado nada de ilustración . Será por los años de madurez y aprender a ver el mundo y tener más influencias que antes. El tema es que al salir de la carrera en cuanto a lo profesional de la ilustración seguía igual que al salir del ciclo y me puse a investigar en Internet a lo bestia y encontré ilustrando dudas. Mi salvación!!! Menos mal que existe. Asistí al curso de Vigo y aprendí un montón. Mucha información útil y de manera concentrada que no me puedo creer que en 6 años de formación nadie me la hubiera dicho antes. Es que me parece increíble.”

Escrito por L.T.

Vía www.ilustrandodudas.com