Siempre digo que la entrevista o cualquier encuentro con editores o futuros clientes es fundamental y de saber encararla a veces depende el éxito de la cita.

Por:
Poly Bernatene

Buenos Aires, Argentina

Algunos consejos:

– Trata de evitar momentos inoportunos en la medida de lo posible, si está en tus manos la decisión no elijas horarios cerca del almuerzo o de la salida, ni te cuento un viernes a última hora por ejemplo! No esperes demasiada respuesta en temporadas de vacaciones, fiestas, balances o inclusive períodos de Ferias de libros o eventos relacionados con el rubro. Por eso no está de más investigar un poco cuáles son la épocas ideales antes de mandar emails o hacer llamados para no desperdiciar oportunidades ni energías.

– Una vez que hayas programado una cita nunca llegues tarde, siempre es preferible llegar con antelación, eso sí, aunque parezca tonto ¡¡tampoco llegues temprano!! a veces podés poner en compromiso al entrevistador, por lo general son gente ocupada con agendas apretadas y si se llega temprano puede incomodar a ambas partes si te tienen que hacer esperar, entonces lo mejor es estar con tiempo y presentarse a la hora señalada, puntual!

– Presentarse o arrancar puede ser difícil para muchos, pero la ventaja que tenemos los dibujantes es que nuestro propio trabajo puede ayudar a cortar el hielo, comenzar lo más pronto posible a mostrarlo puede ser una herramienta para los tímidos. Entregar una tarjeta o alguna carpeta o folleto es bueno hacerlo desde el primer momento.

– Prepara la carpeta o las muestras antes de cada cita y de acuerdo al cliente, no lleves cosas que no puedan interesar, hay que ir lo más directo posible sobre lo que se ha hablado acerca del trabajo. Por ejemplo, si muestras a una editorial infantil, no lleves material para adultos, si vas a un lugar para publicidad no lleves comics o cosas demasiado artísticas salvo que te lo hayan pedido expresamente, si hay una puerta abierta para hacer otro tipo de cosas que te interesen o puedas ofrecer siempre hay tiempo para mostrarlo más adelante inclusive después de terminar el trabajo por el que fuiste convocado.

– Nunca tengas miedo de preguntar cualquier cosa que no entiendas, en especial con temas relacionados a nuestro oficio, no te preocupes en mostrar una experiencia que no tenés, lo mejor es estos casos es justamente estar atento a cualquier cosa que pueda sumar a esa experiencia, no tengas vergüenza por ello, de lo contrario estarás perdiendo la oportunidad de aprender mucho.

– Tampoco te quedes con dudas sobre los puntos importantes acerca del trabajo, aunque parezca mentira conozco casos donde (sea por vergüenza, olvido o entusiasmo) los ilustradores llegan a sus casas después de una entrevista positiva y que le han dado el trabajo pero… no sabe cuánto le van a pagar. Hasta se podría ver como poco profesional no preguntar cosas tan importantes, no dejes que el entusiasmo por el proyecto impida hacer preguntas básicas como:
¿De qué trata el trabajo?
¿Cuantas páginas, ilustraciones, viñetas?¿sin son en color y B&N?
¿Con cuánto tiempo se cuenta?
¿Cuál sería la paga?
¿Cómo son las condiciones contractuales?¿si pagan adelanto o todo al finalizar el trabajo?
¿Me van a dar copias del trabajo?
¿Cuando me mandan el contrato para verlo?

Y un montón de cosas más de acuerdo al caso, lo importante es pensar en todo y no dejar de preguntar por miedo a quedar mal o pensar que como uno recién está comenzando no tiene derecho a preguntar o a ceptar todas las condiciones que le propongan, aunque sí estén dispuestos a hacerlo es bueno y sano hacerse la costumbre de hablar todo lo posible antes de encarar un trabajo, las cosas que se hablen después son posibles problemas para cualquiera de ambos lados.

– Toda entrevista, encuentro, por pequeña que sea, así sea con el panadero de la esquina, es una excusa para hacer la experiencia, el ejercicio de hablar con otro que pueda llegar a interesarle tu trabajo.

– Trata de no tomar decisiones importantes en el momento, inclusive te pueden llegar a presionar pero lo mejor es decir: – dejame pensarlo bien, revisar mis tiempos- o lo que sea para
poder tomar la decisión con sabiduría y tratar de que no haya cosas con lo cual arrepentirse!
Pasa mucho con los tiempos y a veces con la paga, malos cálculos, pensé que llegaba! o no terminó rindiendo como esperaba.
Lo mejor es decir muy profesionalmente: te contesto en breve, hoy o mañana mismo! Recomiendo no tomarse mucho tiempo, por respeto al empleador en el caso de que haya respuestas negativa por x razón y tenga tiempo para buscar otra persona (que a su vez le sacás tiempo al siguiente colega también).
También en el caso de tener dudas con precios, es bueno tener la posibilidad de consultar a otro colega antes de dar cualquier respuesta, no solo es una manera de cuidarte a vos mismo, también de ser responsable con el trabajo de otros en el caso de ser demasiadas bajas las tarifas, que a su vez te puede jugar en contra para tu propio futuro y por ende del mercado en el que te tratarás de mover en los siguientes años.

– Cuidar la calidad de tu trabajo es determinante para tu futuro, no tomes nada que no puedas tomar el control absoluto o no puedas hacer, sea por tiempos o por posibilidades técnicas o lo que sea, la sinceridad siempre será agradecida y reconocida del otro lado. En mi caso prefiero no tomar trabajos si no puedo mantener un nivel mínimo de calidad y si el caso es que la paga no es la esperada pongo el mismo empeño y compromiso que si fuera para el mejor de los clientes! en todo caso utilizaré recursos técnicos que me hagan más productivo el trabajo pero no por eso con menos calidad y siempre en común acuerdo con el editor o cliente.